El misterioso caso de La Montanari

El misterioso caso de La Montanari

La Montanari. Sonata per Camera a Violino solo, Dedicato al merito impareggiabile del Sig:re Antonio Montanari insigne Sonatore di Violino, Da un suo divoto servo ammiratore della sua virtù.” 

Así dedicaba Giuseppe Valentini este cuidado manuscrito autógrafo y esta bella sonata a su amigo y colega Antonio Montanari. Se trata sin duda de un precioso y personal regalo de Valentini a Montanari, que sin duda recibiría con alegría tan tremendo y valioso homenaje. ¿Cómo es posible que esta sonata acabara en manos de un jovencísimo Pisendel al poco de ser compuesta? Además, la partitura que Pisendel se llevó a Dresde no era una copia, como muchas otras, si no el manuscrito autógrafo que Valentini dedicó a Montanari.

Os dejamos un poco de esta obra tan especial y que forma parte del programa para nuestro siguiente CD.

Síguenos e iremos desvelando los misterios y las historias que se esconden detrás de 1717. Memorias de un viaje a Italia

Si quieres saber más sobre esta sonata y el programa lo mejor es subscribirse a nuestra newsletter

Recibir nuestra Newsletter

O puedes formar parte de este proyecto haciendo una donación:

Hacer Donación

 

Descubriendo a Pisendel

Johann Georg Pisendel fue uno de esos artistas que sin duda marcaron el panorama musical europeo de la primera mitad del siglo XVIII. Fue todo un referente para intérpretes y compositores de su época y su legado nos sigue sorprendiendo y descubriendo aspectos fundamentales y desconocidos del mundo musical barroco. Aún así, Pisendel sigue siendo un gran desconocido.

Fue alumno de Torelli, Montanari, Heinichen o Vivaldi, con el que además cultivó una profunda amistad. Amigos suyos fueron también Bach, Telemann, Graupner, Zelenka, Hasse o Graupner. De entre esta granada lista de amistades sabemos que Bach escribió especialmente para él y que Vivaldi, Telemann o Albinoni le dedicaron sonatas y conciertos. Como profesor, Pisendel tuvo entre sus alumnos a músicos como Quantz, Benda o Agricola. Además, Pisendel fue un talentoso compositor, uno de los más grandes virtuosos del siglo XVIII y un ávido coleccionista y esmerado copista que logró reunir en su archivo para la orquesta de Dresde más de 2000 partituras, haciendo de su colección uno de los más importantes archivos musicales de la primera mitad del siglo XVIII, además de ser (sólo aventajado por Turín) la segunda mayor colección de música de Antonio Vivaldi.


Por si esto no fuera poco para despertar nuestro interés por Pisendel hay quien dice que Veracini saltó de un segundo piso en Dresde por su culpa o que fue perseguido por la policía secreta en Venecia…

El Joven Pisendel

Torelli, Pistochino, la primera obra de Vivaldi…

Casita de Pisendel en Cadolzburg

Pisendel nació un 26 de Diciembre de 1687, siguiendo el calendario juliano de la época (usado en Alemania hasta 1700 y en España hasta 1582) – lo que corresponde en nuestro  calendario gregoriano actual al 5 de Enero de 1688, – en una acogedora casita en Cadolzburg, una pequeña ciudad alemana en Baviera. Allí su padre Simon Pisendel (1654 – 1719) trabajaba como cantor y organista desde 1680.

En 1697 ingresó en el coro de la Capilla Real de Ansbach donde estudió canto con el entonces maestro da capella del duque de Ansbach, Francesco Antonio Mamiliano Pistocchi (Palermo, 1659 – Bologna, 1726), conocido con el sobrenombre de Pistocchino, y violín con el gran Giuseppe Torelli, uno de los músicos más aclamados de la época y profesor de Antonio Vivaldi.

Precisamente sabemos que Torelli fue profesor de Vivaldi gracias a Pisendel, que tuvo la oportunidad de copiar de los archivos de Torelli una sonata compuesta por Vivaldi. Pisendel guardó la sonata y años más tarde se la llevó con él a Dresde. La partitura perdió en el camino (o en el transcurso de los años) varias páginas, entre ellas la portada, donde Pisendel escribía el nombre del compositor, así que la pieza permaneció en silencio en Dresde como una obra anónima hasta 2014, cuando fue identificada e interpretada por primera vez en tiempos modernos por Scaramuccia en el programa De Musyck Kamer de la radio holandesa Concertzender. Ahora está catalogada como la Trío sonata para violín, violoncello y continuo en Sol mayor RV 820


No es exagerado decir que estamos descubriendo a Vivaldi gracias a Pisendel

Amigos de juventud: Bach y Telemann

En 1709 Pisendel abandona Ansbach para dirigirse a Leipzig a estudiar leyes, en el camino se detiene en Weimar para encontrarse con Johann Sebastian Bach.

Parece que la admiración entre ambos músicos fue mutua y que Bach quedó impresionado por el talento del joven Pisendel. De este primer encuentro Pisendel se llevó la partitura del concierto TWV 52:G2 de Telemann copiada por el propio Bach.

Después de este primer encuentro Bach visitará Dresde en cinco ocasiones, demostrando su admiración por Pisendel y la orquesta de Dresde no sólo escribiendo para ambos sino poniendo la orquesta de Dresde como ejemplo de buen funcionamiento y eficiencia. Así el 23 de Agosto de 1730 Bach envió un memorándum (Entwurff) al concilio de Leipzig sobre el funcionamiento de su orquesta y coro y usa como ejemplo el buen hacer de la orquesta de Dresde en contraposición a la de Leipzig.

Notas agudas, muy agudas, en el Laudamus te de la misa en Si Menor de Bach (autógrafo)

Sabemos que el extremadamente virtuoso y agudo solo de violín de la Misa en Si menor de Bach fue especialmente escrito para Pisendel y que Bach y Pisendel mantuvieron contacto durante el resto de su vida, intercambiando música propia y de otros compositores. La estrecha relación musical entre las Sonatas y Partitas para violín solo de Bach y la Sonata para violín solo de Pisendel o el hecho de que aún no sepamos si la Sonata para violín y continuo BWV 1024 fuera escrita por Pisendel, Bach o como una colaboración entre ambos artistas son pruebas de la estrecha relación Bach-Pisendel.

Manuscrito Mus.2-R-3,2 copiado por Pisendel. Tradicionalmente atribuida a Bach como su BWV 1024. Recientes estudios (Köpp, Kai. Johann Georg Pisendel (1687-1755) und die Anfänge der neuzeitlichen Orchesterleitung, 2005) la atribuyen a Pisendel o como fruto de una colaboración Pisendel-Bach

Parece que durante el periodo en el que estuvo en Leipzig Pisendel no perdió el tiempo. Nada más llegar, en 1709, Pisendel impresionó a todos sus colegas interpretando de forma magistral un concierto de Albinoni, sustituyó a Melchior Hoffman como director de la Ópera de Leipzig y se convirtió en concertino del grupo fundado por Telemann, Collegium musicum. Precisamente fue allí donde conoció a Georg Philipp Telemann, con el que mantendría una estrecha amistad durante el resto de su vida, intercambiando no sólo música sino una personal e íntima correspondencia.

Autógrafo del concerto TWV 51:B1 de Telemann con la dedicatoria: “Concerto grosso, per il Sig.r Pisendel, da me GF Telemann” [Concerto Grosso para el Sr. Pisendel de Telemann]

Pisendel abandonaría Leipzig en 1712 para entrar a formar parte de la Orquesta de la Corte de Dresde, donde permanecerá toda su vida. Nada más entrar Pisendel emprendería una emocionante tour por Alemania, Francia e Italia, tocando junto con el que por entonces era el concertino de la orquesta de Dresde, el español Juan Bautista Volumier.

Durante estos viajes se encontraría con otros músicos como Couperin o Vivaldi y aprendería de los más grandes maestros italianos, sería perseguido por la policía secreta en Venecia y tendría su primer y difícil encuentro con Veracini, el cual acabaría saltando de un segundo piso en Dresde, rompiéndose la cadera, una pierna y literalmente abriéndose la cabeza, acusando de todo a Pisendel, eso entre otras muchas cosas…

Pero dejemos todo esto para el siguiente post…

Scaramuccia © 2017. Lupi fecit